¿Conspiración de Microsoft en contra de Ubuntu?

Pasó algo curioso con respecto a Microsoft y su servicio Windows Live Hotmail. Resulta que mi novia (tortuga) tiene una cuenta de hotmail, hace ya muchos años. El caso es que de un día para otro (específicamente, cuando Microsoft hizo el cambio definitivo al “nuevo” Hotmail) su cuenta ya no le permitía escribir nuevos emails; podía leer correos y usar varias de las características ofrecidas por el servicio.

Hace un rato estaba hablando con un amigo (Daniel Morales), el cual está desarrollando un sistema para su tesis de la universidad. El cuento es que el tenía problemas con un error que le arrojaba IE al intentar acceder a las páginas ya programadas, las cuales funcionan a la perfección en FireFox. Mientras hablábamos de cómo siempre IE se pifia en todo lo que sea posible pifiarse (es decir, se chinga), se me ocurrió que tal vez el problema del mail de mi novia no era culpa de mi navegador (FireFox, en Ubuntu 8.04), sino que era un problema de Hotmail.

Me puse a buscar qué podría estar causando el error, y navegando me encontré con que es un problema relacionado a la información que envía FireFox hacia el servidor que nos provee del servicio. El problema es que FireFox, además de identificarse como FireFox (tiene bien claro quién es), informa que se está ejecutando bajo Ubuntu, lo cual al parecer no es del agrado de Hotmail. Lo único que hay que hacer es ingresar a la configuración de FireFox haciendo un

about:config

en la barra de direcciones, y luego buscar la opción

general.useragent.vendor

y borrar el valor “Ubuntu“, es decir, dejar ese campo en blanco.

Después, deben reiniciar FireFox, y listo…

¿Qué saca Microsoft al no dejar usar Hotmail a los usuarios de Ubuntu? Pues que los usuarios que están probando Ubuntu se sientan mal por no poder ocupar su cuenta de correo de siempre, lo cual para algunos usuarios (si es que no la mayoría) es de vital importancia, ya sea por trabajo, estudios, comodidad, o simplemente por ser la cuenta que tienen hace ya mucho tiempo (o sea, nostalgia por perder la cuenta). Obviamente, si a ese usuario le funciona todo menos la cuenta de correo, ¡no se va a cambiar nunca!

Buena estrategia, ¿no les parece?